CÓDIGO DE CONDUCTA​

CORPORANCE, constituida en España en 2017, es una compañía privada independiente que presta servicios de análisis, asesoramiento y recomendaciones de voto para inversores institucionales y gestores de activos. Es un asesor de voto definido por la Ley 5/2021, que modifica la Ley de Sociedades de Capital y otras normas financieras en lo que respecta al fomento de la implicación a largo plazo de los accionistas en las sociedades cotizadas. Está supervisada por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

En cumplimiento de dicha Ley, y la reformada Ley del Mercado de Valores, CORPORANCE publica en su web su Código de Conducta. CORPORANCE no se adhiere al Código de buenas prácticas de la industria (Best Practice Principles for Providers of Shareholder Voting Reseach & Analysis, BPP), promovido por algunos proxy advisors. La razón es el desacuerdo con su tratamiento de los conflictos de intereses, que deben ser evitados y no justificados. CORPORANCE no presta servicios de consultoría a las compañías analizadas, al contrario de algunos de los firmantes del BPP (comprometiendo su independencia). En consecuencia, se ha diseñado un Código de Conducta propio, que se puede descargar abajo.

CORPORANCE tiene previsto firmar el Código de buenas prácticas para inversores institucionales, gestores de activos y asesores de voto de la CNMV, habiendo formado parte del grupo de 20 expertos que asesoró al supervisor.

Alianza Europea de proxy advisors

Proxinvest publica su Política de voto europea para la temporada 2022

Las nuevas políticas han sido actualizadas para incluir temas sobre el medio ambiente, diversidad y nombramiento de consejeros, entre otros.

En el nuevo apéndice, queremos reflejar nuestra posición en “Say on Climate” en el que recomendaremos que los accionistas voten a favor de las Políticas de medioambientales presentadas a la Junta si las compañías proponen planes transparentes estándares reconocidos por los inversores, con compromisos con la neutralidad de carbono (idealmente net zero) y con objetivos finales e interinos sobre la reducción de las emisiones de carbono validados por la ciencia y alineado con el Acuerdo de París para limitar el calentamiento global.

Los Presidentes del Consejo y de los Comités internos serán responsables de las compañías cumplan con sus objetivos medioambientales y sociales (incluyendo la diversidad de género en los Consejos de Administración) y consideraremos recomendar la oposición de sus nombramientos si la compañía es un gran emisor de gases de efecto invernadero y no se han definido objetivos de reducción lo suficientemente desafiantes, o dicho objetivo no tenga una base científica.

Además, este año exigiremos que la remuneración variable de los consejeros ejecutivos dependa parcialmente de métricas ESG, y no exclusivamente de objetivos financieros.